Ikea, viva la república independiente de tu casa

Ayer estuve con Braulio, mi amigo y me conto que lo habian despedido.
– Pues sabes Pablo estuve con mi mujer de compras, no se como encontro un catálogo de IKEA y me dijo, ehh vamos a comprar la estanteria Besta ( se llama asi, no lees raro), y fuimos.
– Y que tal ?
Bueno al principio bien, entras y te dan un lápiz, pequeño eh, un papel para apuntar, que es lo que te gusta, un metro enano y una super bolsa, no saben nada estos tios suecos.
– Y comprastes mucho ?
– Bueno tienes que seguir unas flechas que tiene dibujado el suelo, todos en fila, nadie se puede salir, y vas viendo metros y metros de cosas que no sirven para nada. 🙂
– Vimos un apartamento de 22 mº muy mono, que dice que es para familias modestas, modestas y pequeñas claro, entramos me siento en el sofa, para probarlo y al girarme me doy cuenta que esta sentado conmigo Pepin, nuestro compañero de los Salesianos, ese que nos daba de palos en el recreo, y yo muy señor ni lo mire, me fui al baño para ver como era, y me encuentro a la señora de Pepin, que tenia necesidades mayores, y me pide papel, 🙂 y le di la hojita de la entrada, esa de apuntar, claro con eso poco podia hacer, asi que me vuelvo y digo, ehhh Pepin tu señora, que quiere que le eches una mano, y me voy corriendo.
– Te pillo ? – No, porque me meti en el siguiente dormitorio, uno de niños con pizarra y ordenador, y habia un señor con barba que vivia alli, desde que entro con su novia hace dos meses y se perdieron, y como le gusto pues se quedo a vivir aqui, dice que esta bien, lo único que por la noches se queda solo. 🙂
Ya llegamos a las estanterias, la veo y llamo a un chaval, ehhh Ikeooo ven, 🙂 quiero esta estanteria, y me dice, tiene que apuntar con su lapiz, en su hojita los codigos de los que se compone la estanteria elegida. Y se queda tan pancho :-), asi que llamo a Barulia y le digo apunta los codigos nena.
– Y despues que ??
– Pues que despues de andar 2 horas y media, llegas a un almacen gigantesco, donde esta lleno de cajas y códigos, buscas tu cajas, las subes a un carro grande y empujas hasta la caja, como no me apetecia, empujaba la Braulia, y yo claro me iba riendo, de los choques con otros carros y las juramentos  de los tios.
-Cuando llegas a la caja, pagas, te hacen pasar por un restaurante con comida sueca, y hala a buscar el coche entre las miles de plazas de aparcamiento, cuando ibamos hacia el coche mi mujer solo hacia que reirse y decir, rie mejor el que rie ultimo. 🙂
-Apilamos las cajas en el coche, como si fuera un tetris. 🙂
-Llegamos a casa, el pasillo y el salón lleno de cajas, yo nervioso, empiezo a tirar cartones, me quedo con un monton de tablas y una maldita llave allen pequeña asquerosa, que es toda la herramienta necesaria para montar aquello, como es sábado lo dejo para el domingo.
-El domingo madrugo, empiezo a montar tablas, despues de 8 horas, me doy cuenta que he tirado las instrucciones, el lunes llamo al trabajo y pido dos días de fiesta, sigo montando tablas, el miercoles me cojo las vacaciones del verano, sigo montando tablas, se me acaban las vacaciones y como no voy a trabajar, me despiden. Soy cabezón y sigo aquí, mi mujer se ha ido con su madre, los niños estan dando saltos encima de la felpudo de la puerta, ese de bienvenido viva  la república independiente de mi casa. 🙂

3 opiniones en “Ikea, viva la república independiente de tu casa”

  1. Jajajajajajajajaja, he estado en dos ocasiones en Ikea y no te has desviado ni un metro de lo que ocurre cuando visitas por primera vez la “república independiente”.
    En mi caso logré montar dos sillones sin tener que llamar al 112, aunque estuve tentado de hacerlo.

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