¿Son buenas las comidas de negocios?

Esta es una pregunta con trampa, algunos dirán que si, y se equivocaran y otros dirán que no y también se equivocaran, 🙂 y ¿por qué digo esto? pues porque todos tienen razón y todos se equivocan a la vez.

Me explicaré, todo depende para que sea la comida, si conocemos al cliente o proveedor, si es la primera vez que vamos a comer, si somos muchos a la mesa.

Y luego esta el distinto estilo de hacer negocios comiendo, siempre comento que conozco  tres tipos: al estilo madrileño, se come y se come, y al final el tema a tratar se deja para el día siguiente en la oficina, el estilo catalán se habla del tema y si no se cierra, nadie come, y por fin el que mas me gusta, el estilo maño, comemos y tratamos el tema a la vez.

Bueno también podríamos contar con otro estilo, que es una variante del madrileño, el estilo vasco, se come, se merienda y se cena (cambiando cada vez de mesa) y se busca hotel para quedarte a dormir, (después de este maratón culinario nadie puede volver a casa) y se queda para el día siguiente para rematar el tema, estos estilos son libres y de pensamiento totalmente personal, que nadie se sienta ofendido o molesto.

Pero volvamos al tema principal del post, os voy a comentar que errores debemos evitar  en las comidas de negocios. No apagar el móvil, muy importante, la atención a nuestro invitado es primordial. Hacerse el remolón y no pagar la cuenta, así vamos mal, tu invitas tu pagas. 🙂

Ser excesivamente rígido en el comportamiento o lo contrario ser demasiado ligero, debes estar en tu lugar, estas haciendo negocios, no estas obligado, pero tampoco vas de fiesta. No concretar el tema o dar demasiada información, estar  centrado es lo mejor.

Otro error para mi, es el alcohol, no se debe beber, el único motivo para beber puede ser celebrar el acuerdo, pero siempre con medida (aunque esta la pone cada uno, nunca debes exponerte al peligro del alcohol).

Y ahora algunos trucos para que la comida salga bien, no llegues tarde a la cita, saluda por orden de importancia a los invitados, no seas jocoso, ni grosero en tus comentarios, la comida no debe ser demasiado larga, asigna los puestos por intereses comunes, muestra interés por la persona, no solo el negocio y por último prepara el terreno para saber cuando debes concretar tu propuesta, es decir cuando ir al grano.

Espero que estas líneas te ayuden en tus próximas comidas de negocios, buen provecho, 🙂 y por cierto, me encantan las comidas de negocios.