Las apariencias engañan

Una mujer estaba desayunando como a las 11 de la mañana un sándwich y un café cuando vio pasar un funeral muy inusual acercándose al cementerio más cercano.

Un ataúd negro era seguido por un segundo ataúd negro como a 50 pasos detrás del primero. Detrás del segundo ataúd caminaba una mujer solitaria con un perro que sostenía de la correa.

Detrás de ella, caminaban unas 200 mujeres, ¡¡ en una sola fila!! La mujer no pudo aguantar la curiosidad, con mucho respeto se aproximó a la mujer que llevaba al perro y le dijo: Señora se que este es un muy mal momento para molestarle pero nunca he visto un funeral como este …

¿De quién es este fúneral?
La mujer responde: “Bueno, en el primer ataúd está mi marido.”
“¿Qué le paso a él?” ¡Pregunta!.
“Me estaba gritando y peleándose conmigo entonces mi perro lo ataco y lo mato.”
“Que pena!! … y quien está en el segundo ataúd?
“Mi suegra. Ella estaba tratando de ayudar a mi esposo, el perro se volvió hacia ella y también la mato.”

Un momento solemne de silencio transcurrió entre las dos mujeres.

“Qué pena Señora… no sé si es momento pero … quisiera pedirle prestado el perro”

“Entonces, métase en la fila!!!”…