¿Cuándo cambiar la estrategia?

Esta mañana estaba pensado en nuevas estrategias de negocio, ya sabéis, eso de ¿que, como, donde y para quién? bueno y algunas preguntas más :-).

Estaba escribiendo algunas ideas y me quedé mirando la pantalla preguntándome ¿cada cuanto las cambio?.

Hace años duraban mucho las estrategias de las empresas, me acuerdo cuando nuestra estrategia era comprar hard (maquinas de todo tipo, ordenadores, impresoras, etc.), la estrategia era comprar mucho, y almacenar para que subiera el precio de venta (especulación, si) y así luego ganarle más beneficio, esto duró varios años, hasta la llegada del mundo chino a nuestro país.

Después la estrategia fue fabricar el producto (ordenadores por ejemplo), después de la firma del pedido, lo normal era que los componentes habían bajado, desde que se preparaba la tarifa y ganabas un poquito más de margen.

Después llegó bajar los precios y vender volumen, esto nos pasó con los programas estándar (contabilidad, nóminas, fiscal, etc.), nuestro precio era 10 veces superior al de unos “que fueron muy listos” y vendían estos programas en papelerías, 🙂 seguro que ahora todos sabéis quien son, ¿aun no? bueno, pues otra pista, mas tarde vendieron la empresa a unos británicos :-).

Pero a esta estrategia no entramos, y decidimos volcarnos en el servicio y en la calidad de nuestros productos, esta estrategia de servicio, cercanía y calidad la aplicamos a todos nuestros servicios, también hemos creado la “del cliente amigo”, que es diferente al amigo cliente, no confundir.

Bien y volviendo al título del post, ¿cuándo cambiar la estrategia? pues yo diría, que si eres muy grande en organización y muy lento en las respuestas, cuando puedas o te dejen, pero si eres más pequeño en organización, nada más que notes que no funciona.

Por cierto ahora estoy con la estrategia de este año 2.012, ¿que hago? austeridad o alegría.

¿Y ahora qué?

Estoy harto, si estoy harto de oír hablar de la crisis, ya vale, miremos al futuro sin olvidar el presente, solo vale eso.

No vale “que mal estamos”, “no salimos de esta” y todas las frases de este estilo que queráis escribir. Esta mañana pasé por un restaurante donde tenían publicitado un menú a 9 €, y sorpresa, medio menú a 6 €, esa es nuestra realidad, pues vamos a asumirla, dejemos la época de la “Champions League” esa que se inventaron los políticos.

A ver si sabemos retomar las buenas costumbres, la honradez en el trabajo, la profesionalidad, las ganas de trabajar, de mejorar, eso es lo importante y para no bloquearnos, que nos pasa mucho, demos la importancia que tiene el dinero, pero ni un ápice más, en su justa medida, tenemos muchos más temas de los que ocuparnos, que del dichoso dinero.

¿Dónde está el esfuerzo? y ¿las ganas de trabajar?.

Nos hemos olvidado de la austeridad, fue nuestra bandera durante mucho tiempo, pues retomemos ese sentimiento, esas ganas de tocar el suelo con los pies, y no estemos todo el día en la Luna, viviendo como no nos corresponde, ese ha sido un gran error estos años pasados, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.

Pues volvamos a luchar por nuestros sueños, como siempre hemos hecho, y por favor no miréis los índices de la Bolsa, ni la maldita “prima”. Últimamente sabemos más de los mercados, que de nuestros propios negocios, dejad los números ”gordos” para los expertos y volvamos a lo nuestro, a trabajar con esfuerzo, a crear empleo y a generar beneficios, con esto saldremos seguro.

Y a la pregunta ¿y ahora qué? pues ahora a trabajar, a trabajar duro con ganas, con ilusión y a por todas. #podemos.

Sólo el 8,6% de las pymes accede a la formación bonificada

Para FENAC, los motivos son la falta de recursos materiales y la complejidad en la gestión.

Según un estudio elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Consultoría, Servicios, Oficinas y Despachos (FENAC), “sólo el 8,6% de las pymes de nuestro país acceden al sistema de formación bonificada, lo cual exige tomar medidas para acercar la formación a nuestro mayoritario tejido productivo”.

Según apunta su vicepresidente, Francisco Aranda, “no tiene sentido que el colectivo mayoritario de empresas de nuestro país esté desconectado del principal elemento de competitividad que es la formación”.

El motivo principal por el que las pymes españolas no acceden a la formación bonificada está en la falta de recursos materiales y humanos propios de este tipo de compañías. Tampoco favorecen, según el estudio, la complejidad en la gestión, los importes reducidos que reciben las pymes, ni los escasos incentivos existentes para las consultoras.

Según Aranda, “nuestra economía debería avanzar aportando productos y servicios de mayor calidad, para lo cual es fundamental introducir la innovación en todos los procesos, a través de la formación. Ahora que todos los políticos parecen querer apoyar a las pymes, no podemos olvidar que sin facilitarles formación es imposible que avancen y se desarrollen de forma sostenible”.

Teniendo en cuenta que la excesiva burocracia hace que muchas pymes desistan de solicitar las ayudas a la formación, el estudio de FENAC indica que “la solución pasaría por buscar un nuevo modelo de gestión de la formación bonificada para este colectivo”. El eje de este modelo sería una dirección técnica externa a la organización, encargada de la gestión y coordinación de los fondos de estas entidades.

Otro de los obstáculos con el que se encuentran nuestras pymes es el desconocimiento de la existencia de este fondo. “La Administración no ha hecho ningún esfuerzo de acercamiento de la formación a las PYMES.

Cuando las empresas lo conocen, el 90% de las mismas repiten”, apunta Aranda. Por otro lado, según el
vicepresidente Ejecutivo de FENAC, “hay que avanzar hacia una formación estratégica de valor añadido y con resultados evaluables. La formación tiene unos objetivos muy concretos para empresas y trabajadores de mejora de la competitividad y de empleabilidad que hay que medir para avanzar en las prácticas eficaces y eliminar de manera inmediata aquellas que no alcanzan los objetivos”.

En opinión de la federación, los presupuestos de las empresas dedicados a formación se están resintiendo con la crisis, aunque destacan que cada vez hay más empresas que ven su importancia estratégica.

“La inversión en formación es necesaria para cualquier compañía independientemente de su tamaño, pero en la coyuntura actual, aún más para las pymes porque la formación es el vector clave de la economía del conocimiento, a la cual debemos aspirar para la supervivencia de las empresas en la situación económica vigente. Es necesario invertir más en formación para estar mejor posicionados en mercados de alto valor añadido”.

Vía, Ticpymes

A vueltas con la producción

Vivimos en tiempos muy complicados y muy cambiantes, la vida nos lleva por caminos que no nos gustan, pero que tenemos que aceptar.

El alto grado de consumismo que tenemos y los cambios de producción, unido a la globalización ha hecho que el panorama laboral sea muy distinto, hace algunas décadas, dos o tres como mucho, se trabajaba largas jornadas durante seis o siete días a la semana, después vino la jornada de seis días, la de cinco días y después la jornada intensiva, y ahora la jornada reducida, el teletrabajo y muchas mas formas de trabajar, todo pensado para poder conciliar la vida laboral con la familiar.

Y todos estos cambios están muy bien, estoy a favor de todos, cada puesto de trabajo tiene su forma y su tiempo, todo perfecto. Pero creo que nos hemos olvidado de algo muy importante, la producción, hace muchos años la empresa quería tener a sus empleados muchas horas en su puesto de trabajo, era un modo de asegurarse que el trabajo se hacia, el pensamiento era “si están aquí, algo trabajaran”, bueno pues no era así, estaban equivocados, por estar no se hace más, ni se produce más.

La verdad es que la producción tiene poco que ver con las horas trabajadas, un comercial puede llegar a su objetivo mensual, en dos días de trabajo, en cambio un administrativo necesitara muchas mas horas para cumplir su cometido, o una cajera de supermercado deberá estar presente en su puesto, durante toda la jornada laboral, para poder cumplir su objetivo.

Y entonces ¿cómo lo hacemos?, buena pregunta, yo soy del pensar de Angela Merkel, no es que me guste mucho, y menos cuando va de salvadora de Europa, pero creo en sus ideas de producción vs salario, creo que cada puesto de trabajo tiene que tener un fijo mínimo mas un variable por producción, es un modo que el cobro de salario sea justo, para el que mas trabaje o el que mejor trabaje.

Me explicaré, a un comercial yo le pido que venda, pero también que venda bien, con margen, sin problemas, sin devoluciones, no todo es vender por vender, a un programador le pido que escriba código, pero lo quiero rápido y bien, no solo rápido y luego el cliente se queje que no hace lo escrito en el análisis, a una administrativa le pido que sea eficaz en su labor, y así con todos los puestos imaginables.

Para mi la producción no es solo facturar o hacer un trabajo rápido, es calidad, sino esta realizado bien a la primera, vuelve como un boomerang y pagas tu error.