Copiemos la sociedad de las secuoyas

El jueves pasado día 22, estuve en el Palacio de Congreso de la Expo, escuchando las ponencias del Foro de Aragón Empresa, y estaban bien, hasta que le toco el turno a Marc Vidal, entonces pasaron de bien a excelente.

Me habían hablado muy bien de él, aunque yo no lo conocía personalmente, pero desde el inicio de su intervención, note algo especial, como se explicaba, como iba contando historias, vivencias, Marc es un analista económico, y está especializado en nueva economía. Y ahora es cuando pensáis ”y que”.

Pues sí, tiene su “aquel” porque además de explicarse muy bien, cuenta cosas muy interesantes, no os voy a relatar toda su intervención, la tenéis aquí si queréis leerla. Me voy a quedar con una pequeña parte de su intervención, es cuando habla de las secuoyas, seguro que sabéis que son árboles que están en California y que pueden llegar a medir  hasta 115 metros de altura.

¿Os parece mucho o poco? para que os deis cuenta de los metros que son, si pusiéramos un árbol tendido en el suelo, mediría más que la longitud de un campo de fútbol (la media está en 105 metros), ahora si os habéis dado cuenta de lo extraordinario de este árbol.

Y si ahora os pregunto qué profundidad, deben de  tener las raíces de estos árboles ¿qué vais a decir? 50 m., 80 m., pues no, solo unos pocos metros, dos o tres metros como mucho. Ahora estaréis pensando porque no se caen, porque todos conocemos arboles de menos altura, con unas raíces muy superiores, muchos árboles que vemos diariamente, tienen tanta copa como raíces.

Bien, no penséis que he estado realizando un estudio de los árboles o de la  flora, para nada, ya voy al tema. Vuelvo al caso de las secuoyas, no se caen y ni siquiera pierden el eje, porque las raíces de todo el bosque esta unido debajo de la tierra, y cuando uno precisa savia, el resto se la da, y cuando uno empieza a inclinarse el resto del bosque tira de él durante años, hasta que vuelve a su eje exacto.

Y todo esto me gustaría que sirviera una vez más para aprender de la naturaleza, podemos ser individuales genética y biológicamente hablando, pero también podemos pertenecer a una comunidad global, un modelo de gestión en equipo, podemos ser una sociedad en la excelencia del grupo, madura, y autosuficiente como colectivo, y a la vez independiente como individuo.

Y termino con unas palabras del propio Marc : esta comunidad es capaz de estructurarse en red, lo demuestran miles de actos y acciones digitales que se han sucedido en los últimos años, diseñar modos que permitan convertir tanta energía en proyectos y empresas es el reto de nuestra sociedad actual, las secuoyas son una lección que como sociedad no debemos obviar, convencer a nuestro entorno del valor de enredarse y hacerlo digitalmente en una amalgama desordenada, de individuos vinculados en redes sociales complejas es la opción que nos queda.

Quiero #salirdeesta cuanto antes

Llevo bastantes días sin escribir en el blog, ¿sabéis que me pasa?, me digo voy a escribir de trabajo en equipo, no, mejor otro día. Voy a escribir de motivación en el trabajo, no, mejor otro día. Voy a escribir de economía, no, mejor otro día.

Y así hasta hoy, que me dije voy a escribir de lo que de verdad siento, y siento pena y rabia, y me voy a explicar, hace unos años cuando el futbol era el rey de los deportes, ahora para mi no lo es, se utilizaba para que la gente de a pie, como nosotros, no pensara en política, en la dictadura, en fin, en lo jodidos que estábamos todos.

Pero claro ahora con tantos deportes y tantas noticias, hemos pasado a un grado superior de tontería o de ignorancia, no se como definirlo, porque nos han tendido una trampa. Hemos pasado al grado superior de estupidez, y en vez de pensar en nuestras familias, en nuestro presente, en sacar adelante nuestros trabajos y ser un poco felices, nos pasamos el día, comentando la vida de los “otros”.

Si los “otros” son los del otro lado de la pantalla, (no hablo de la película de Amenabar) sino de los políticos, los mercados, la monarquía, y un largo etc., esos que no pasan penalidades para llegar al final de mes, esos que roban lo que quieren y no pasa nada, esos que se pegan tiros al pie, o que cazan elefantes o rompen un acuerdo económico con otro país, solo para ganar votos, esos que salen a defender al trabajador con un Rolex en su muñeca.

¿Y que hacemos nosotros? vivir otra vida, que no es la nuestra, es la suya, y por eso creo que hemos pasado a un grado superior de tontería, y si esto le ofende a alguien, ya pido disculpas por adelantado, pero es lo que hoy siento, pena y rabia, por no saber responder de otro modo.

¿Cuándo vamos a responder de otra manera?, trabajemos a tope, cada uno en lo que sabe, luchemos por el futuro de nuestros hijos, quiero #salirdeesta cuanto antes, dejemos en paz al mundo de los “otros”, que se maten entre ellos, eso si cuando tengamos que votar otra vez, que no vaya nadie.

¿Igual deberíamos hacer? como Gandhi, una desobediencia civil. Así que os propongo una acción fácil y sencilla, cada vez que leáis a alguien quejándose o protestando en negativo, decidle, tenemos que ser positivos, quiero #salirdeesta cuanto antes. Feliz día.

Posdata: no he puesto enlaces, porque creo que todos sabemos de quien escribo. 🙂