El sabio de las dos palabras

Mi amigo Rafa Clarimon, me pasa estas sabias palabras:

¿Cual es el secreto de su éxito?
Le preguntó un periodista a un empresario de éxito.
Dos palabras.
¿Qué dos palabras?
Buenas decisiones.
¿Y cómo puede uno tomar buenas decisiones?
Con experiencia.
Y…..¿cómo se adquiere la experiencia?
Dos palabras.
¿Cuáles?
Malas decisiones.

Dos amigos en uno

Carlos Querol me envia este relato, original y actual, no os lo perdaís.

Artajal era el nombre de la ciudad secreta donde Ángel Tobías moraba. Encontrar los secretos íntimos de otros resulta excitante y emocionante conforme te acercas a la auténtica verdad de quien la oculta con tanto celo. Tobías era mi amigo desde lo menos 15 años atrás.

Me costó casi uno entero -al principio de nuestra relación- arrancarle una frase de 5 palabras seguidas. Unos ojos y mirada oscura remataban un rostro ovalado, de tez blanquecina y de una delgadez ofensiva. De su cuerpo enjuto y largo colgaban a manera de brazos unos huesos forrados de piel y rematados por unos dedos que se me antojaron, desde el día en que lo conocí, tenebrosos y poco dignos de confianza.

Tal que así, este tipo me cayó bien nada más conocerlo. Pese a nuestra diferencia generacional (nos separan casi 20 años) o tal vez por ello, un instinto paterno filial hizo que cada vez que coincidíamos en una excursión, me aproximara a él e iniciara un monólogo, porque otra cosa era difícil.

– Este chico da miedo… parece tan siniestro…. tan raro….. tan callao… -argumentaba mi pareja- No se que ves en él para darle tanto palique. 

Efectivamente, tenía hacia él una cierta tendencia amistosa que aparentemente no se era correspondida. Evidentemente nuestra relación cambió con el tiempo pero siguiendo sus patrones: nada de excesivas alegrías, bromas las justas, y los chistes bien argumentados para que pillara la lógica. A pesar de todo siempre lo trato como un amigo más, aunque Tobías por su parte, nunca me cuenta nada de su vida, salvo las dudas existenciales.

El caso es que después de tantos años, noté hace un tiempo que algo en Tobías había cambiado. Más o menos su línea era igual de triste, pero sus frases superaban las veinte palabras y sobre todo, se reía de los chistes. Mejor dicho, sonreía con ellos.  Pronto supe el motivo de su cambio, y fue él mismo quien no pudo aguantar su secreto.

Artajal era la ciudad digital donde mi amigo tenía montada una vida paralela y desde donde el muy bellaco ejercía de corsario en las redes. Tras el antifaz del alias “Montesinos” , tras la máscara de un avatar dotado de un insinuante tupé, este pirata tiraba del teclado con la gracia de un diestro maestro del florete, se lazaba por las lianas de la osadía con un desenvolvimiento digno del corsario que se cree dueño de los océanos digitales.

Se mostraba locuaz, inteligente, rápido, gracioso, morboso hasta el límite de la indecencia, sensual, y sensible además de culto. Lo tenía todo y a todas. Montesinos realizaba sus incursiones en blogs, redes, páginas, chats… todo lo que se movía a través de la red, allí estaba mi amigo dejando secuelas y acotando su territorio, enamorando, engrosando su fila de seguidores. Nunca se daba a conocer pese a las numerosas solicitudes porque fuera de la pantalla luminosa de su ordenador, la sombra de Tobías oscurecía la gracia de Montesinos. 

Sentados en la mesa de una terraza lo observaba silencioso, acercando casi con miedo su taza de té a sus finos labios ocultos entre la densa barba. No me lo podía creer.

–  La leche, qué complicado es todo esto –pensaba para mis adentros-  Qué viejo estoy para estas cosas.

P.D. Gracias Carlos, me ha encantado.

José Saramago ha fallecido esta mañana

José Saramago ha fallecido hoy a las 13 horas (hora peninsular) en Lanzarote, se encontraba acompañado de su mujer, Pilar del Río en su casa de la isla canaria. El premio Nobel de Literatura sufria una larga enfermedad, que no ha podido superar.

Sobre las 17 horas, en el municipio de Tías (Lanzarote), será instalada la capilla ardiente con sus restos mortales, donde amigos y familiares podrá despedirse del escritor.

El pasado mes de Noviembre, José Saramago presento su último libro y reconoció durante la presentación, que no le asustaba la muerte, y comento la siguiente frase, «La muerte es, sencillamente, no haber estado».

Descanse en paz este genio de la literatura.

El Maquiavelo de León, José Luis Zapatero

¿Conocéis a José García Abad? Pues es un periodista que supuestamente es de izquierdas, pero no deja muy bien al presidente Zapatero, en su libro “El Maquiavelo de León”.

Lo define como autoritario y personalista, pero según dice él, no por soberbia sino por mesianismo, no si quedarme con la definición de, “creencia religiosa relativa al Mesías o enviado de Dios, que liberaría al pueblo de Israel”, o con “confianza de la llegada de un líder libertador o salvador”, ¿Cuál os gusta más a vosotros?

También dice Abad, que es una persona fría, que escucha mucho a quien quiere pero que no guarda nada, es decir que no escucha, además de ser muy terco, y que puede llegar a utilizar cualquier modo, discutible o no, para conseguir seguir en el poder, menos mal que Abad es de izquierdas que sino.

Escribe Abad en su libro, que los ex ministros quedan para comer y conspiran de su líder, y creen que es “flojito”, pero claro que es su “flojito”, también comenta que Zapatero nunca pensó que los dioses le harían la faena de enviarle una crisis económica, vamos que no lo esperaba, cuando llego a la presidencia “por accidente” estaba muy tranquilo por los temas económicos, pero esto ha cambiado tanto que ahora no sabe que hacer.

Por cierto uno que lo criticas muy duramente es Bono, según el no deja hablar al resto del partido y controla todo.

Me parece muy divertida la similitud que hace de Zapatero y su relación con Barack Obama, y la relación de Franco con el brazo incorrupto de Santa Teresa, comenta que los dos se agarran a él cuando tienen dificultades, (cada uno al suyo ehh, no confundir). Os recomiendo la lectura de este libro, la verdad lo veo muy interesante.