Pitágoras y los catetos

Un poco de humor + aritmética


Pitágoras no paraba mucho en su casa, y Enusa, su esposa, aprovechaba tal situación para copular con 4 campesinos analfabetos que cuidaban sus tierras.

Un día que Pitágoras volvió temprano a casa, los sorprendió, y matando a los cinco de un sólo viaje, decidió enterrarlos en el jardín.
En consideración a su esposa dividió el terreno por la mitad y en un lado la enterró a ella.
El otro lado lo dividió en cuatro partes y enterró a cada uno, en un cuadrado igual; de esa forma los cuatro ocuparon un espacio idéntico al que ocupaba la esposa.

Luego subió a la montaña para meditar y, mirando desde la cima pensó:

“El cuadrado de la puta Enusa, es igual a la suma de los cuadrados de los
catetos”.

P.D. si me lo explican así en el colegio, lo hubiera entendido antes. 🙂

Copiemos la sociedad de las secuoyas

El jueves pasado día 22, estuve en el Palacio de Congreso de la Expo, escuchando las ponencias del Foro de Aragón Empresa, y estaban bien, hasta que le toco el turno a Marc Vidal, entonces pasaron de bien a excelente.

Me habían hablado muy bien de él, aunque yo no lo conocía personalmente, pero desde el inicio de su intervención, note algo especial, como se explicaba, como iba contando historias, vivencias, Marc es un analista económico, y está especializado en nueva economía. Y ahora es cuando pensáis ”y que”.

Pues sí, tiene su “aquel” porque además de explicarse muy bien, cuenta cosas muy interesantes, no os voy a relatar toda su intervención, la tenéis aquí si queréis leerla. Me voy a quedar con una pequeña parte de su intervención, es cuando habla de las secuoyas, seguro que sabéis que son árboles que están en California y que pueden llegar a medir  hasta 115 metros de altura.

¿Os parece mucho o poco? para que os deis cuenta de los metros que son, si pusiéramos un árbol tendido en el suelo, mediría más que la longitud de un campo de fútbol (la media está en 105 metros), ahora si os habéis dado cuenta de lo extraordinario de este árbol.

Y si ahora os pregunto qué profundidad, deben de  tener las raíces de estos árboles ¿qué vais a decir? 50 m., 80 m., pues no, solo unos pocos metros, dos o tres metros como mucho. Ahora estaréis pensando porque no se caen, porque todos conocemos arboles de menos altura, con unas raíces muy superiores, muchos árboles que vemos diariamente, tienen tanta copa como raíces.

Bien, no penséis que he estado realizando un estudio de los árboles o de la  flora, para nada, ya voy al tema. Vuelvo al caso de las secuoyas, no se caen y ni siquiera pierden el eje, porque las raíces de todo el bosque esta unido debajo de la tierra, y cuando uno precisa savia, el resto se la da, y cuando uno empieza a inclinarse el resto del bosque tira de él durante años, hasta que vuelve a su eje exacto.

Y todo esto me gustaría que sirviera una vez más para aprender de la naturaleza, podemos ser individuales genética y biológicamente hablando, pero también podemos pertenecer a una comunidad global, un modelo de gestión en equipo, podemos ser una sociedad en la excelencia del grupo, madura, y autosuficiente como colectivo, y a la vez independiente como individuo.

Y termino con unas palabras del propio Marc : esta comunidad es capaz de estructurarse en red, lo demuestran miles de actos y acciones digitales que se han sucedido en los últimos años, diseñar modos que permitan convertir tanta energía en proyectos y empresas es el reto de nuestra sociedad actual, las secuoyas son una lección que como sociedad no debemos obviar, convencer a nuestro entorno del valor de enredarse y hacerlo digitalmente en una amalgama desordenada, de individuos vinculados en redes sociales complejas es la opción que nos queda.

El equipo lo es todo

Seguro que estas frases las habéis leído muchas veces “el equipo lo es todo” “las personas es lo importante” “el personal es el mayor valor de la empresa” y muchas más, que todos tenemos en la cabeza.

Pero ¿es así de verdad? ¿le damos la importancia que tiene? hoy estoy preguntón. Pues es verdad y no, a veces no le damos la importancia que tiene.

En estos tiempos que nos toca vivir, el equipo es aún si cabe, más importante que antes, cuando las cosas salen solas, cuando casi te compran más que vender, hacer equipo es fácil, todos llegamos a los objetivos económicos, todos somos felices, etc., es fácil.

Pero y cuando no salen las cosas solas, sino que son complicadas, o los clientes están raros, o los proveedores se ponen duros, como los tiempos, entonces no es fácil. Vamos al revés, es difícil hacer equipo, y entonces se ve de que “pasta” estamos hechos, entonces se ve, si queremos ser o solo estar.

Yo por fortuna o porque lo hemos trabajado durante mucho tiempo, tengo un gran equipo en mi empresa, y lo digo con orgullo, siempre nos hemos preocupado los unos por los otros, hemos estado a las buenas y a las malas, hemos luchado en muchas batallas juntos y eso se nota.

Se nota cuando tienes que pedir un esfuerzo mas, se nota cuando llegas a la oficina (casi siempre llego el ultimo), se nota en las caras, se nota en la presión del momento, por supuesto, pero detrás de esa presión, se nota la voluntad de sacar los temas adelante.

Aunque muchas veces, esperas que alguien te diga algo, una palabra de animo, (otro día escribiré sobre la soledad del directivo), a veces no es necesario, lo sabes, sabes que están contigo, y eso es mucho.

Vaya, me parece que este post me ha salido como un elogio a mi equipo, bueno ¿y que? es mi blog y me apetecía.

Y vosotros ¿tenéis buen equipo?.

La belleza esta en el interior

Os acordáis del programa Factor X, pues los ingleses tienen en su programa a un presentador que se llama Simon Cowell, que ya ha tropezado dos veces en la misma piedra, ya sabéis, el hombre es el único animal que puede hacer eso, por recordarlo fue con Susan Boyle en el año 2009.
Os invito a que veáis este vídeo, os va a encantar.

Nunca se debe juzgar antes de tiempo